
Si usted no pudo participar en el conversatorio realizado el 7 de mayo anterior junto a la Licenciada Maru Moreira y al MEVA. Pablo Sibaja, en el marco de la celebración del Día de la Persona Profesional en Orientación, a continuación le compartimos un resumen de las principales conclusiones. O bien, si asistió, este material también le servirá para repasar los conceptos más importantes.
Durante su exposición, Maru Moreira destacó la importancia de que las y los profesionales en Orientación se apropien de las herramientas de Inteligencia Artificial (IA) como un recurso que puede enriquecer su práctica profesional. Explicó que la orientación vocacional no debe entenderse como una técnica de diagnóstico o adaptación, sino como un proceso de acompañamiento que respeta la singularidad de cada persona y su contexto sociohistórico. El objetivo es promover la autonomía y la responsabilidad para que cada individuo construya un proyecto de vida con propósito.
En cuanto a la Inteligencia Artificial, señaló que se trata de un campo científico y tecnológico que busca emular ciertas capacidades cognitivas humanas mediante el uso de máquinas. La IA es una herramienta poderosa y transformadora que puede revolucionar los métodos tradicionales en distintos sectores, siempre que se utilice de manera ética y responsable.
Sobre la relación entre la orientación vocacional y la IA, se destacó que esta tecnología tiene la capacidad de analizar datos y generar recomendaciones, pero no debe sustituir el proceso reflexivo de la persona. La elección vocacional no depende únicamente de las oportunidades del mercado laboral, sino de la capacidad de adaptarse y asumir con responsabilidad las decisiones en un contexto de cambio constante. En este sentido, la IA debe utilizarse como una herramienta de apoyo, mientras que la decisión final debe seguir siendo un acto humano fundamentado en los valores, el propósito y la reflexión personal. También se subrayó la importancia de considerar las limitaciones de acceso y la brecha digital, que pueden afectar a estudiantes de contextos menos favorecidos.
Maru Moreira también abordó el aporte de las neurociencias, definidas como el conjunto de disciplinas que estudian el sistema nervioso y el funcionamiento del cerebro. Estas permiten comprender las bases biológicas de la cognición, las emociones y la conducta, aspectos fundamentales en los procesos de toma de decisiones.
Asimismo, resaltó la importancia de promover decisiones con propósito, integrando lo que la persona ama hacer, sus talentos, su pasión, su vocación y las necesidades del entorno. Desde la Orientación, el papel del profesional es ayudar a responder la pregunta del “¿para qué?” y acompañar a la persona en la construcción de un proyecto de vida significativo.
Por su parte, Pablo Sibaja presentó el concepto de Orientación 4.0, una propuesta que reconoce la coexistencia entre lo humano y la mediación algorítmica. En este enfoque, la persona asume un rol más activo y la Inteligencia Artificial actúa como un mediador crítico e integrador de información.
Pablo explicó tres desplazamientos fundamentales en la práctica orientadora actual. El primero es pasar de la predicción al acompañamiento, es decir, dejar de decirle a la persona qué camino debe seguir para ayudarle a construir el suyo. El segundo consiste en pasar de la estabilidad a trayectorias flexibles y resilientes, reconociendo que el mundo actual exige adaptación constante. El tercero implica ir más allá de brindar información para ayudar a tomar decisiones integrando valores, propósito y sentido.
En este contexto, la persona profesional en Orientación deja de ser únicamente un proveedor de información sobre carreras, intereses y oportunidades, para convertirse en un mediador crítico y facilitador de sentido. Esto requiere fortalecer la alfabetización digital, la reflexión ética y la escucha activa.
A manera de conclusión, finalmente se enfatizó la importancia de incorporar en la práctica diaria el uso crítico de la IA, fortalecer la capacidad analítica, mantener presente la pregunta del “¿para qué?” y fomentar la narrativa personal de cada estudiante.
Y, por último: la Inteligencia Artificial no reemplaza la labor de la orientadora y el orientador, sino que se convierte en una herramienta que, bien utilizada, potencia el acompañamiento y ayuda a las personas a tomar decisiones con propósito.
El CPO espera que el espacio haya sido de mucha utilidad para las personas colegiadas y agradece a las expositoras, los expositores, el equipo organizador y a las y los colegas que aprovecharon este recurso.
