Acompañar para transformar: Orientación en sistemas penitenciarios

 

 

Enfrentar un proceso dentro del sistema penitenciario marca, inevitablemente, un antes y un después en la vida de cualquier persona. Es una experiencia compleja, muchas veces atravesada por la incertidumbre, la ruptura de vínculos y del proyecto de vida y la necesidad urgente de reconstruir un sentido de vida.

En ese contexto, la presencia de profesionales en Orientación se vuelve un factor determinante para que al final del proceso se construyan proyectos de vida.

En el marco del Día Nacional de la Persona Profesional en Orientación, el CPO reconoce y valora profundamente la labor que realizan las personas colegiadas que se desempeñan en el sistema penitenciario nacional, contribuyendo de manera significativa al desarrollo humano y a la construcción de oportunidades de reinserción social.

Su trabajo tiene diferentes alcances, incluyendo los centros penitenciarios en sus distintos niveles: institucional, semi institucional y en comunidad; nivel de atención a la mujer, nivel de atención a la población adulta mayor, nivel de atención a la población penal juvenil, la Unidad de Monitoreo Electrónico y unidades de atención integral.

En cada uno de estos espacios, nuestras personas colegiadas brindan acompañamiento mediante procesos de orientación individual y grupal, promoviendo habilidades para la vida, espacios de recreación, resolución alterna de conflictos, ejercicio de hábitos laborales mediante el trabajo penitenciario así como, la inserción laboral fuera de prisión y el replanteamiento del proyecto de vida dentro y fuera de prisión.

Su labor se caracteriza por un abordaje integral e interdisciplinario, junto con otras disciplinas sociales, para abordar, individual y grupalmente, ejes temáticos como la violencia sexual, violencia intrafamiliar y el eje de drogodependencia. Además aportan rigurosidad técnica en la elaboración de informes y valoraciones profesionales para distintos fines que respaldan los procesos institucionales y judiciales.

Su trabajo diario permite rescatar el lado humano en medio de circunstancias adversas. A través de la escucha, la guía y la generación de oportunidades, contribuyen a que las personas puedan reconocer sus capacidades, replantear sus decisiones y proyectarse hacia un futuro distinto. Allí donde podría haber únicamente sanción, su labor introduce reflexión, reaprendizaje y dignidad.

Sin este acompañamiento, el proceso penitenciario correría el riesgo de centrarse exclusivamente en el cumplimiento de una pena, dejando de lado elementos esenciales para la reintegración social. La ausencia de una mirada orientadora limitaría las oportunidades de desarrollo personal, debilitaría los procesos de cambio y reduciría significativamente las posibilidades de reconstruir proyectos de vida sostenibles al egresar del sistema.

El Colegio destaca el compromiso, la ética y la vocación de servicio de estas personas profesionales, quienes, desde distintos contextos, aportan a la construcción de una sociedad más inclusiva, equitativa y solidaria.

En esta fecha especial, reiteramos nuestro reconocimiento y agradecimiento a quienes ejercen la Orientación en este ámbito, por su valiosa contribución al bienestar social del país.