¿Cómo prepararse para la jubilación?: le brindamos recomendaciones

 

Iniciar el proceso administrativo, organizar las finanzas y pensar cómo ocupar el tiempo, son pasos que forman parte de la etapa previa a jubilarse. También conviene conversar sobre los cambios que este paso puede traer a la vida familiar, las relaciones sociales y la rutina.

Para guiar a las personas colegiadas que se acercan a este momento, el Colegio de Profesionales en Orientación (CPO) comparte recomendaciones del colegiado Osvaldo Murillo Aguilar.

Según Murillo, más allá de las evidentes modificaciones económicas, “existen cambios relacionados al tiempo que existe para dedicarse a uno mismo, cambios en las actividades diarias, en las interacciones sociales, en los espacios que se visitan, temas de discusión y modificaciones en el sistema familiar”.

Asimismo, sobre el momento adecuado para comenzar a prepararse, Murillo menciona que un tiempo estimado puede ser alrededor de cinco años, pero con la importancia de considerar  los asuntos burocráticos propios del proceso, ya que en ocasiones los estudios de las cotizaciones conllevan su tiempo y es necesario evitar sorpresas desagradables en cuanto más se acerca el momento de la jubilación.

Por otra parte, existen cambios emocionales y psicológicos que puede experimentar una persona al dejar su vida laboral, y entre ellas las relaciones interpersonales que suelen modificarse.

“No es lo mismo ver a las compañeras y a los compañeros de trabajo todo el día y compartir con ellas y ellos y luego dejar de verles con esa constancia. En ocasiones el tiempo dedicado al trabajo propicia que exista, después de la jubilación, una sensación de desocupación, por lo que es importante buscar actividades en las cuales se pueda mantener dinamismo, a la vez que se disfrute del balance con el descanso y disfrute propio de la etapa”, recomienda.

Entre las acciones concretas, Murillo sugiere una disminución paulatina en sus tareas o funciones, cuando esto sea posible, y consideró importante participar de sesiones de asesoría que aborden estos temas, además de la planificación de días.

 “Planificar días en los cuales proceda con los aspectos burocráticos propios de la jubilación, como visitar instituciones, hacer consultas y enviar papeleos, además de recibir asesorías económicas para una adecuada planificación de los montos económicos que recibirá por su jubilación y finalmente conversar con familiares y amistades sobre expectativas y temores relacionados a la nueva etapa”.

Murillo sostiene que la persona puede adelantarse y construir proyectos de vida en los distintos ámbitos de la misma. Como ejemplo, menciona planes de ocio y tiempo personal que se vinculen con su futuro económico, a la vez que toma en consideración cómo vivir estos espacios con sus seres queridos.

El profesional insiste en que estos planes no deben verse por separado. “Es necesario que la persona al realizar estos planes no lo haga considerando que son acciones aisladas. Por ejemplo: por un lado, planifico lo familiar, por otro lo económico y luego actividades de ocio”, advierte.

El docente también dio cinco recomendaciones a las personas profesionales en Orientación, para que inicien un correcto proceso de jubilación desde ahora:

  1. Asegurarse de cómo está su situación laboral. Con qué entidad cotiza y cómo está el orden de sus aportes.
  2. Tener un plan de pensión voluntaria y un ahorro paralelo con ese fin.
  3. Cuidar su salud y bienestar integral es clave para poder disfrutar de ese periodo.
  4. Identificar las acciones que su lugar de trabajo tiene para personas prontas a jubilarse.
  5. Reconocer que el trabajo es clave en su vida, pero constituye tan solo una parte de ella.

Por último brinda un mensaje a las personas colegiadas que están próximas a concluir su etapa laboral y que sienten incertidumbre.

“La incertidumbre forma parte del proceso, puede experimentarse como algo caótico, (cambios drásticos en rutinas, relaciones y funciones) pueden ser complejos de gestionar. Sin embargo, justamente esta experiencia, es la que impulsa a las personas a realizar acciones concretas para navegar la incertidumbre. Es esta sensación la que pone en alerta a las personas, genera respuestas creativas y motiva las acciones para reestructurar el proyecto de vida”, concluye.