
En el marco del inicio del curso lectivo 2026, la Junta Directiva del Colegio de Profesionales en Orientación (CPO) desea dirigir un saludo respetuoso y un mensaje de acompañamiento a todas las personas profesionales en Orientación que, en los distintos contextos educativos del país, renuevan su compromiso con el desarrollo integral de las y los estudiantes y con el fortalecimiento de comunidades educativas más justas, seguras y humanas.
Este nuevo periodo se abre en un escenario de transformaciones progresivas en el sistema educativo y en la vida institucional del país. Son tiempos que invitan a la prudencia, a la actualización constante y al ejercicio profesional responsable, especialmente cuando se vislumbran ajustes que impactan la convivencia, la vida cotidiana en los centros educativos y las dinámicas de acompañamiento a las personas estudiantes y sus familias. Recordemos que ante estos escenarios, la Orientación continúa siendo una profesión clave para ofrecer claridad, contención y sentido formativo.
El contexto social reciente nos recuerda la importancia de promover, desde el quehacer profesional, la paz, el respeto y la convivencia pacífica. La Orientación, por su naturaleza preventiva y formativa, tiene un papel esencial en la construcción de climas educativos libres de violencia, donde el diálogo, la escucha y el respeto por la dignidad humana dirijan las relaciones cotidianas. Elegir la paz en el ejercicio profesional implica actuar con ética, serenidad y firmeza técnica, incluso en medio de tensiones o posturas diversas.
Desde su rol especializado, las personas profesionales en Orientación aportan al acompañamiento de las personas estudiantes en procesos de adaptación, autorregulación, toma de decisiones y convivencia, así como al trabajo articulado con las personas docentes, las familias y los equipos institucionales.
El vínculo con las familias es fundamental para lograr entornos educativos coherentes, donde las personas estudiantes encuentren respaldo, orientación y acompañamiento integral. Así, su intervención es clave para sostener entornos educativos ordenados, protectores y coherentes con los valores formativos que la educación costarricense promueve.
Que este inicio del curso lectivo 2026 sea una oportunidad para renovar la motivación profesional, fortalecer el autocuidado, reafirmar el sentido ético de la Orientación y continuar ejerciendo con convicción, humanidad y compromiso con las personas estudiantes y con la sociedad. Finalmente, reiteramos a todas las personas profesionales en Orientación que el CPO continúa trabajando para fortalecer la profesión, velar por el ejercicio ético y responsable y acompañar a las personas agremiadas ante los retos que se presenten en los distintos contextos educativos, con el compromiso de contribuir al bienestar de la comunidad educativa.
