
Luego de las recientes elecciones nacionales, el clima en las instituciones donde laboramos y su entorno puede tornarse tenso.
Es precisamente en estos contextos que la Fiscalía del Colegio de Profesionales en Orientación hace un llamado a la reflexión y la consideración de puntos clave si nos vemos envueltos en un contexto de este tipo, principios que fortalecen la ética al escuchar o emitir algún criterio o posición política afín.
El primer punto clave es recordar que todo individuo en nuestro país goza de libertad de pensamiento, con base en el artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión.
Posterior a las elecciones presidenciales es probable que en nuestros trabajos se generen debates políticos. La persona profesional en Orientación debe asegurar que sus espacios de atención sean «territorios libres de discriminación política», garantizando el respeto a los derechos humanos y la libertad de expresión dentro del marco del respeto mutuo.
El segundo punto clave es recordar nuestro deber de probidad. Este exige a funcionarios públicos una conducta honesta, leal y recta, por lo que las orientadoras y los orientadores deben abstenerse de utilizar su espacio de consulta para influir en posturas políticas de las personas orientadas, manteniendo la integridad del proceso como un espacio seguro y neutral.
El tercer punto clave es hacer un uso prudente de nuestras redes sociales y nuestra marca profesional. En la era de la hiperconectividad, lo que publicamos en redes personales puede percibirse como una extensión de nuestra postura profesional. Recordemos que nuestras manifestaciones públicas no deben comprometer la objetividad necesaria para atender a poblaciones diversas.
Y como cuarto y último punto debemos cuidar nuestra ética y el fortalecimiento de relaciones armoniosas con compañeras y compañeros de trabajo. Una conversación que se torna en discusión no sólo resta a nuestra ética, sino que también desgasta nuestras relaciones sociolaborales. A menudo, las discusiones fuera de tono son debates inútiles que no llegan a nada, más que a la defensa del ego.
La Fiscalía de nuestro colegio profesional confía en la prudencia y buen juicio de todas las personas profesionales y se mantiene vigilante para asegurar que el ejercicio de la Orientación en Costa Rica se mantenga como una disciplina científica y humanista, ajena a intereses partidarios.
El incumplimiento de estas normas no solo podría acarrear sanciones administrativas ante nuestro patrono, sino que puede derivar en procesos disciplinarios ante el Tribunal de Ética del CPO. En este ámbito nuestra misión es orientar para la vida y para la libertad, fortaleciendo siempre los valores democráticos que sostienen a nuestra nación desde una posición imparcial y prudente.
